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Artículo Periodístico 108º: “¿Se puede hoy plantear una reflexión sobre la envidia?”.

                        Artículo Periodístico 108º: “¿Se puede hoy plantear una reflexión sobre la envidia?”.

                        0. ¿Puede hoy plantearse que el ser humano cae en errores morales graves, que denominamos

                        1. Envidia es el deseo desordenado de ver el bien que el otro tiene y tú no tienes o que tú no deseas que el otro tenga. O es la tristeza del bien ajeno y el pesar de la felicidad de los otros.

                        Bien puede ser de muchas clases y formas y maneras.

                        2. ¿Se hace daño a otras personas, solo por envidia…?

                        3. No estamos hablando de esa envidia positiva, que alguien tiene algo, tú te alegras que lo tenga, y tú te dices, si el otro lo tiene, yo puedo también tenerlo, según la ley y la moralidad. El otro tiene un coche, y me da envidia buena, yo me alegro de que el otro lo tenga, lo ha trabajado, pues yo trabajando también puedo tener un coche.

                        4. Hay distintos tipos de envidias, según el objeto o persona o característica. Y también según los clásicos hay grados en la envidia.

                        5. La envidia no deja en paz a las personas que la padecen, porque están siempre deseando lo que los otros tienen y él o ella no tiene, y no disfruta de lo que tiene.

                        Demasiadas veces, se confunde con el deseo de justicia y de equidad, incluso de solidaridad, progreso, libertad, etc.

                        6. Hay pocas personas que no hayan caído en la envidia negativa y perniciosa, en alguna cosa o sobre una persona o en alguna circunstancia o característica.

                        Demasiadas veces la envidia va mezclada de otros errores morales graves, y por eso forma como una unión y es tan difícil separarlos, atacarlos, combatirlos. Envidia con ira, envidia con lujuria, envidia con avaricia, etc. De todas formas ocurre también en el resto de errores morales graves o pecados capitales…

                        7. Es raro que la envidia, malsana y negativa, no se dé en algún ambiente, colectivo, estrato social, clase social, oficio, profesión, de una religión o de otra, de una cultura o de otra, de una sociedad o de otra. Aunque parece que en algunas sociedades se da más que en otras.

                        8. Se tiene envidia a otras personas, lo que tienen, pueden ser incluso virtudes y que consideran que son más buenos que tú, que tú a ti mismo. E intentan hacerles mal, mal de alguna manera, quitarles la fama, quitarles propiedades, tratarlos mal. La envidia es nefasta porque siempre se mezcla o se combina con otros sentimientos, en nombre de alguna idea o ideología o de algún fine o meta o interés.

                        9. Cómo el hombre es casi infinito en sus necesidades y deseos. Puede existir siempre alguien que tenga algo, que tú consideres no tienes, y por consecuencia lo envidias. Pero nunca te das cuenta que el otro no tiene cosas que tú si tienes.

                        10. Al tener envidia de los otros, en algo, no permitimos que los otros crezcan. Y al crecer, sirva para ellos y para la sociedad y la comunidad. Al envidiar, no solo intentamos perjudicar al otro, sino que nos perjudicamos a nosotros mismos, ponemos trabas a que los demás tengan determinados bienes, pero no somos conscientes que esos bienes pueden después, con el tiempo favorecernos a nosotros, a todos.

                        11. Piensa que si envidias, malsanamente a otro de algo, no remedias con ello, tu carencia, sino que la amplificas. Si tienes envidia de que alguien tiene equis cosa y tú no la tienes, no solo por eso no la tendrás, sino que encima disfrutas por no tenerla. Y doblemente padeces ese mal, no tenerlo y encima sentir que no lo tienes, sentir la envidia. Otra cosa, es con humildad y según la ley y según la moralidad tú, busques tener lo mismo, con trabajo, inversión, tiempo, disciplina, etc.

                        12. En el cristianismo se piensa que los demonios tienen envidia de los hombres, porque mientras aún viven se pueden salvar eternamente. Y ellos, ya jamás lo podrán hacer. Por lo cual, acarrean a los hombres multitud de tentaciones y males. Por tanto tú, no puedes caer en el mismo error, de por tu envidia, provocar o procurar algún mal a otro ser humano.

                        13. La envidia quita la paz, la paz interior, y por tanto, te perjudica, si padeces la envidia. Porque no te deja ver tus objetivos claramente, no te deja disfrutar de lo que tienes tranquilamente.

                        14. La envidia es una falta de amor a ti mismo, es una falta de amor al prójimo, al que debes respeto y amor, en la medida que te corresponda.

                        15. No olvides, que lo que otro tiene, sean bienes materiales, o corporales, o psíquicos o espirituales, ha dedicado tiempo y esfuerzo. Tú mientras tanto has buscado otros objetivos, o has dedicado el tiempo a otra cosa. Justo es que cada uno tenga, según el trabajo y esfuerzo haya realizado, y según cada uno, el tiempo haya dedicado. Uno tendrá más bienes materiales, pero quizás otro tendrá más bienes espirituales o culturales o descanso o sosiego o paz interior. Existen multitud de bienes, y nadie, ni el más rico, ni el más poderoso puede tener todos, unos tienen unas cosas, otros tienen otras…

                        16. La envidia castiga al sujeto que la padece. Es, como decían los antiguos el peor juez de uno mismo, porque no le deja descansar, ni despierto, ni en la cama. Siempre está recordando el objeto de la envidia. Y puede llevar al odio, al asesinato incluso… y a otros males horrendos. De tal modo, que como sucede con otros pecados capitales, el sujeto que lo padece, se castiga de alguna manera a si mismo, y no solo al otro…

                        17. Para pelear contra este error moral grave o, y este pecado capital, ponte el escudo de la humildad y la modestia, del trabajo y estudio serio y profundo, de las virtudes morales. Y ten paciencia, que tú irás alcanzando otras metas, si no dejas de trabajar y estudiar, si llevas una vida moral digna y honesta. Porque el bien, no puede quedar sin recompensa.

                        18. Intenta no caer en ninguno de los otros pecados capitales, porque unos se unen con los otros, por ejemplo, la soberbia, la codicia, la lujuria, la ira que se unen y forman una unidad con la envidia…

                        19. Intenta no desear nada desordenado, sea material o psicológico o social o espiritual. y de ese modo te irás alejando del mal y de los males, y te irás acercado al bien y a los bienes…

                        20. Intenta no aborrecer a nadie, intenta alegrarte del bien del otro, y así alejarás la envidia de tu corazón y así alejarás de todo mal tu mente, y así procurarás no hacerle mal al otro… Pide a Dios por el bien de los demás, no hables mal de nadie, no desees mal a nadie. Piensa que Dios juzgará a todos, y que sea Dios el juez de todos y de cada uno. Y no tú.

                        21. Piensa, que puede que Dios exista, piensa que puede que un día tengas que pasar por el tribunal de Dios. Y puede que ese día, lamentes haber caído en el error moral de la envidia o en otros.

                                               © jmm caminero (18 nov.13-08 abril 14cr).

Fin Artículo 108º: “¿Se puede hoy plantear una reflexión sobre la envidia?”.

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